¿Se viene la próxima burbuja financiera?

¿Se viene la próxima burbuja financiera?

Últimamente, figuras como Alan Greenspan y prominentes ejecutivos de Deutsche Bank han debatido acerca de la próxima burbuja. Sus argumentos no giran en torno a si la burbuja va a estallar o no, sino en dónde y cuándo va a estallar.

¿Dónde está la burbuja?

Según múltiples analistas, estamos en la era de la “burbuja del todo” (Everything Bubble, en inglés). Se le llama así porque los expertos aseguran que la burbuja puede encontrarse de manera transversal en distintas industrias y ámbitos, y que a su vez, todos los factores que contribuyen a su existencia pueden estar correlacionados.

El caso del Bitcoin ilustra este fenómeno. Expertos en el tema señalan que este no tiene un valor intrínseco y su crecimiento espectacular no es más que una manía. Para contextualizar el crecimiento explosivo de la cripto-moneda, basta con mirar su capitalización de mercado: en 2013 se valoraba en USD1.4 billones y cuatro años después alcanzó los USD65 billones.

Otros ejemplos de burbujas se encuentran en los mercados de bienes raíces. En la costa oeste de Estados Unidos así como en Estocolmo, Oslo y Sydney los índices de precio de los bienes inmuebles han registrado incrementos exponenciales. Ahí está el caso de la ciudad de San Jose, California, que según reportes de Bloomberg, los precios de los inmuebles aumentan a un ritmo de USD800 diarios.

También se habla de la burbuja en los créditos para automóviles. Estos pasaron en un período de 7 años de USD0.65 trillones a USD1.1 trillones. En este crecimiento hay que destacar los USD280 billones en créditos otorgados a prestatarios considerados sub-prime, es decir individuos con mal record crediticio.

Para culminar, existe otra burbuja concerniente al crédito corporativo, valuado en USD5.9 trillones de dólares en 2017, -un incremento del 54% respecto al 2010- Esta, según distintos críticos, empezó cuando los bancos centrales empujaron las tasas de interés al extremo, después de la crisis del 2008. Para promover la recuperación económica, los bancos centrales han mantenido las tasas de interés en niveles artificialmente bajos para estimular la liquidez.

Es necesario resaltar que toda crisis financiera afecta directamente al consumo y sobre todo, la confianza de los mercados. De confirmarse las tendencias ¿está la región preparada para gestionar la siguiente burbuja?

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